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Tumbet

Uno de los propósitos de este blog es hacerlo participativo, mestizo y que incorpore recetas y visiones gastronómicas de cualquier lugar del mundo. Hoy inauguramos esta sección con un amigo mallorquín, Xisco Dalmau, con refinado gusto culinario, cuidadoso en la preparación y con una visión muy poética de la cocina. La próxima vez, al menos uno de los dos, daremos buena cuenta de su cocina en la isla. 

Gracias Xisco por inaugurar esta sección. 

 

Hace unos días que prometí a Mireia y a Toño, alguna aportación apetecible para el verano y se me ocurrió compartir una receta típica de estas fechas en cualquier mesa mallorquina: el tumbet.
Cuando os pongáis con los ingredientes, puede que os parezca una receta un tanto familiar, pues es muy común la presencia de platos similares en diferentes gastronomías: hablamos del pisto, la samfaina o incluso el ratatouille francés. Todos mantienen un mismo hilo conductor, que de diversas maneras, encuentran su hueco en nuestra dieta mediterránea.

Tumbet

¿Empezamos con la lista de la compra?. Para 4 personas, recomiendo:

  • 2 calabacines
  • 2 berenjenas
  • 3 ajos
  • 12 tomates de pera medianos
  • 6 patatas grandotas
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 Hoja de laurel

Empezamos por cortar los calabacines, las berenjenas y las patatas en rodajas.

Según la temporada del año, la berenjena puede tener un punto mayor de acidez que se resuelve fácilmente,  dejando las rodajas un rato en agua con un poco de sal.

Mientras, para que nos resulte más fácil pelar los tomates, preparamos una olla con agua y antes de que empiece a hervir, incorporamos los tomates de pera. Durante unos 5-7 minutos hasta que estén escaldados y los reservamos.

Existe también la opción “más fácil todavía”: podéis comprar un tarro de tomate triturado, pero no tendrá nada que ver. La opción “tarro de tomate frito” no se acepta, si tanta prisa hay, ¡mejor haced una pasta!.

Mientras, empezaremos a freír las verduras en una sartén con lo justo de aceite, de oliva mejor.

Para los exigentes con cuidar la línea, no os voy a negar que hay que ir con ojo con esa fritura, pero si reservamos un plato aparte con papel secante, conseguiremos que sólo nos quede el aceite necesario para conseguir ese sabor tan auténtico. A los que sois bastante más exigentes, que sepáis que también podéis hornear las verduras en vez de freírlas, pero vamos, ¡que no vais a cocinar un tumbet cada día!.

Podemos ir avanzando con los tomates: los pelamos, y hacemos trocitos para empezar a sofreír. En una cazuela, preferiblemente de barro, echamos un chorro de aceite, tres ajitos, el tomate y la hoja de laurel. Rectificamos de sal.

En cuanto la salsa de tomate esté lista, paramos el fuego, la llevamos a  otro recipiente y vamos colocando las verduras en pisos, empezamos con las rodajas de patata, sobre ellas, las de berenjena, seguimos con las de calabacín y repetimos con las verduras tantas veces como queramos, para finalmente incorporar la salsa de tomate.
Y tendremos listo ya, nuestro tumbet mallorquín. Es común acompañar el tumbet con unos filetes de carne o incluso de sardina. También se acompaña de huevos fritos, ¡en la variedad está el gusto!
Bon profit!

Xisco Dalmau