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En verano apetece más estar de terraceo tomando una caña o en la playa tomando el sol que meterse a la cocina a sudar la gota gorda. Pero no es cuestión de pasar los días a base de hidratos y comida rápida ya que, además de mal alimentarnos, nos cargamos esa supuesta operación bikini que llevamos a rajatabla todo el año.

La solución a eso pasa por la “eco gastronomía” en la que se escogen los ingredientes del menú con la premisa de la conservación del entorno, la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. De manera que, a la vez que nos mantenemos de forma saludable hacemos lo mismo con nuestro entorno.

Son muchos los espacios que bajo esta filosofía están surgiendo. En mi última visita a Madrid, gracias a unos buenos amigos, descubrí el Huerto de Lucas , un lugar acogedor que,  además de vender productos orgánicos,  cuenta con una cantina en la que degustar platos creativos, suculentos y saludables donde, entre otros , probé el que hoy os presento.

Ingredientes:

Para los tallarines:

  • 1 calabacín mediano por persona.
  • Sal.

Para el pesto:

  • 30 gramos de albahaca fresca.
  • 4 cucharaditas de piñones.
  • 30 gramos de queso parmesano.
  • 30 gramos de queso viejo.
  • 10 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • Media cucharadita de sal.
  • 4 cucharaditas de agua templada.

Dificultad:

Sencilla. Imprescindible saber diferenciar un calabacín de un pepino, la albahaca de la hierba buena y , ante todo, tener paciencia y delicadeza a la hora de cortar los tallarines de calabacín.

Preparación:

Pesto:

  1. Pelar el ajo y picarlo en la picadora hasta que este muy fino.
  2. Añadir las hojas de albahaca limpias y sin tallos.
  3. Añador los piñones y la sal.
  4. Picar todo hasta conseguir una pasta.
  5. Poner todo en un vaso mezclador (vaso de la batidora) y añadir el aceite de oliva.
  6. Mezclar con la batidora hasta conseguir una mezcla uniforme y fina.
  7. Añadir 4 cucharadas de agua templada para que no quede una pasta demasiado densa.
  8. Rallar el queso parmesano y el queso curado, añadir a la salsa y mezclar con la batidora de nuevo.

Tallarines:

  1. Precalentar el horno a 100 º.
  2. Lavar los calabacines.
  3. Colocar los calabacines sobre una tabla de cortar de haciendo tiras finas del tamaño de un tallarín (cortarlos como si fueran tallarines con un cuchillo o con un cortador de fideos).
  4. Colocar los tallarines de calabacín sobre una bandeja de horno que habremos forrado de papel de horno.
  5. Espolvorear con sal los calabacines.
  6. Introducir la bandeja en el horno de 10 a 15 minutos.
  7. Una vez horneado el calabacín estará más seco ya que habrá perdido parte del agua y será más flexible.
  8. Retirar el calabacín del horno.
  9. Poner una sarten a fuego medio y saltear al gusto con unas cucharaditas del pesto casero.
  10. Retirar del fuego y servir.

Si habéis sucumbido a la moda de los huertos urbanos o si , como yo , tenéis la suerte de tener la huerta a la vuelta de la esquina, no hay excusa para no dejarse llevar por el movimiento slow food y convertirnos en eco gourmets por un ratito.

Bagels

Bagels

(Bruch = Breakfast + lunch)

 

Raro es el día que dando una vuelta por la zona hipster de cualquier ciudad no te encuentras con ofertas de Brunch en dos de cada tres locales. Lo anglosajón está de moda.

Poco a poco este tentempié ligero se ha instalado en nuestra cultura gastronómica. Lo que toda la vida se ha llamado almuerzo y merienda ha cambiado considerablemente.

A nivel conceptual lo que estaba reservado al  recreo de los niños en el cole y a la hora del té de las abuelas ahora es lo último en reuniones de empresa, fiestas diversas y moderneo variado. Gastronómicamente los sandwiches de nocilla y los bocadillos de paté en mantel de papel han dejado paso a los pretzels y los bagels que unidos a los tapetes de ganchillo y al punto de cruz han hecho de los Brunch un fenómeno cultural.

La crisis ha puesto de su parte, antes invitábamos a cenar, ahora lo guay es preparar una merienda que además de ser lo más, también nos viene económicamente bien.

Si os apetece uniros a esta moda europea, si queréis modernizar por un rato vuestro almuerzo o merienda a continuación va la receta de uno de los bocados imprescindibles en ella, los Bagels.

Ingredientes

  • 400 gr de harina blanca de fuerza
  • 7 gr de levadura seca granulada (una bolsita)
  • 4 cucharadas de azúcar blanco
  • 300 ml de agua tibia
  • 2 cucharaditas de sal
  • Semillas de sésamo
  • 1 huevo batido

Dificultad

Media. No se necesitan nociones de panadería. Es necesaria paciencia y ganas de meter las manos en la masa.

Preparación

  1. Disolver la levadura junto con 1 cucharada de azúcar en 100 ml de agua tibia. Dejar reposar aproximadamente 10 minutos hasta que la mezcla forme una espuma.
  2. Coger un bol grande, verter la levadura disuelta anteriormente junto al resto de agua tibia (200 ml), las 2 cucharaditas de sal y la mitad de la harina (225 gr).
  3. Se amasa dicha mezcla y se va añadiendo el resto de la harina hasta que se obtenga una masa homogénea, húmeda pero que no se pegue en la mano.
  4. Se coloca la masa obtenida en un bol engrasado previamente con un poco de aceite de oliva, se cubre con un paño seco y se deja reposar entre una hora o una hora y media.
  5. Se precalienta el horno a 200 ºC.
  6. En un cazo grande se calienta 1 litro de agua aproximadamente con las 3 cucharadas de azúcar restantes.
  7. Se prepara una superficie lisa y se enharina.
  8. Se vuelca la masa en la superficie enharinada y se divide en partes iguales a las que se le da forma redonda y ligeramente aplastada.
  9. Con ayuda de una cuchara de madera, o utensilio por el estilo. Con el mango se le hace un orificio en el centro y de estira con cuidado hasta obtener un diámetro que oscile entre los 2 y 3 centímetros.
  10. Se introduce de dos en dos o de tres en tres los bagels en el agua hirviendo. Con ayuda de una espumadera se les da la vuelta, dejando que se cuezan entre 1 minuto o 1 minuto y medio.
  11. Cuando están cocidos se retiran con la espumadera y se escurre el máximo de agua posible .
  12.  Se colocan sobre la bandeja del horno o sobre papel para hornear y se espolvorean con sésamo o se pintan con huevo batido.
  13. Se repite el procedimiento hasta que están todos los bagels listos para hornear.
  14. Se hornean entre 25 y 30 minutos hasta que estén dorados y crujientes (con ciudado de que no se quemen).
  15. Se sacan del horno y se colocan en una rejilla hasta que se enfríen (también pueden comerse tibios).

Relleno

Los Bagels se pueden comer solos pero lo normal es que se corten y rellenen como si fueran bocadillitos. Suelen rellenarse de crema de queso, tomate, lechuga y todos los ingredientes que se puedan ocurrir,  cuestión de echarle imaginación.

Una vez listos los Bagels buscad en baúles y alacenas. Preparad los accesorios vintage, los moldes y el punto, los tapetes y un buen repertorio musical  .

Disfrutad de vuestro Bruch casero.